La mala escritura o cómo arruinar la productividad de tu empresa

Cómo escribir bien

Más de 500 empleados del sector de los negocios fueron los entrevistados por Josh Bernoff.

Bernoff, autor del libro Writing Without Bullshit: Boost Your Career by Saying What You Mean, quería saber cuánto tiempo empleaban en leer documentos o emails los trabajadores del mundo de los negocios de EEUU.

Durante más de tres meses entrevistó a este target y calculó una media de 25,5 horas de lectura a la semana.

El 81% de los encuestados, sin embargo, aseguraron que el material que leían estaba tan pobremente redactado que la consecuencia era una pérdida de tiempo innecesaria: textos largos, sin organización ni estructura, nada claros e imprecisos.

Bernoff corrobora la sensación de estos empleados, y asegura que una escritura pobre diluye el liderazgo del que lo escribe.

La preocupación de este escritor le condujo a la redacción de un impecable artículo en la Harvard Business Review: “La mala escritura está arruinando la productividad de las empresas”, lo titulaba.

El principal problema que encontró Bernoff en las empresas es que nadie enseñaba cómo escribir bien: “No reciben formación sobre cómo escribir de una manera breve, clara y directa. Más bien, se les sumerge en los emails improvisados de sus directivos, en informes mal revisados, y en manuales llenos de jerga. Eso encaja a la perfección con sus propios hábitos de escritura pobre. Y toda la organización se ahora en ese lenguaje lleno de tonterías que drena la productividad”.

Para dejar clara su posición, Bernoff cita un correo electrónico de la presidenta de Yahoo!, Marissa Meyer, para sus empleados a raíz de la compra de la empresa por Verizon:

“Nuestro empleado de base, increíblemente leal y entregado, ha superado cada desafío que se ha interpuesto en el camino … Nuestros equipos humanos no sólo han incorporado productos y tecnologías increíbles, sino que Yahoo! se ha integrado en una de las compañías más destacadas y universalmente queridas en el mundo … Estoy increíblemente orgullosa de todo lo que hemos logrado, y estoy muy orgullosa de nuestro equipo. Me encanta Yahoo!, y creo en todos vosotros”.

Que la misma presidenta de una compañía como Yahoo! se permita el error de escribir tres veces el término “increíble” en un solo párrafo horrorizó al autor de este artículo. Un email con tópicos y que apenas dice mucho de lo que, seguro, se proponía.

Cuando la justicia americana obligó a Apple a dar los datos del propietario de un iPhone, por vinculación terrorista, el presidente de la compañía, Tim Cook, escribió lo siguiente:

“El gobierno de los Estados Unidos ha exigido a Apple que tome un paso sin precedentes que podría poner en peligro la seguridad de nuestros clientes. Nos oponemos a esta medida”.

La claridad, transparencia, sencillez y objetivo de este mensaje quedan visibles. Bernoff quiso comparar este texto con el citado antes de la presidenta de Yahoo! para demostrar de qué nos hablaba y con qué fundamentos lo exponía.

Cómo escribir bien: decía Bernoff que un directivo debe ser transparente a la hora de escribir. Ser claro y directo aumenta la productividad. El directivo debe comunicar lo que desea. La mejor forma de que llegue ese mandato a sus empleados es escribirlo en el primer párrafo del email.

Un texto claro, transparente y conciso, reducirá visiblemente el tiempo perdido.

“La claridad en el marketing crea confianza”, aseguraba Bernoff. Sino, que se lo digan a Google, gigante acostumbrado a ordenar y que se haga:

“Cuando diseñamos un nuevo navegador de Internet o modificamos el aspecto de la página principal, lo más importante es asegurarnos de que todo el trabajo sea útil para nuestros usuarios, por encima de nuestros propios beneficios u objetivos internos”.

Así escribía Google en su blog, cuyos destinatarios eran los clientes. La claridad del texto le otorga una reputación de empresa transparente y concisa, en la que puedes depositar tu confianza.

“Un escrito borroso es un pensamiento borroso”, terminaba con esta reflexión Bernoff su artículo, que no hemos dudado en compartir desde aquí.

En Agencia’71 contamos con el periodista Carlos Salas, que múltiples ejemplos de buena y mala escritura expone en sus Clases de cómo escribir bien para el mundo de los negocios: trucos de escritura que, además, resume en su libro Trucos para Escribir Mejor.

 

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